Otra vez el insomnio, quien ya era casi parte de su vida asumida.
Afuera golpeaba la lluvia y se escuchaban las explosiones de los truenos contra alguna parte del suelo, a ella no le importo cual parte, daba lo mismo…
Veinticuatro horas antes, se habia despertado a mitad de la noche con el mismo despertador natural, pero hoy, si no supiera que es ella la que habita ese cuerpo, podria haber jurado que eran dos seres humanos diferentes.
Me pregunte mientras la contemplaba, con sus ojos abiertos perdida en algun punto fijo del techo de la pieza (sin siquiera notar que me habia despertado y que la miraba) que era lo que habia pasado en el universo para que estuviera durmiendo de repente al lado de una desconocida.
Su día habia estado lleno de tareas acerca de que bolillas correspondia estudiar ese dia, sin embargo podía apostar que no estaba pensando en la bolilla 10 de criminológica. la distancia que nos separaba a ambos en la pequeña cama que compartiamos se agrandaba con cada segundo en el que me perdia mas y mas en sus ojos.
Ellla seguis sin notarlo, ella segui sin notarme…
De repente, sus ojos que seguian fijos, brillaron como solo los habia visto brillar una vez, mientras una lagrima empezo a recorrer mi rostro…
Solo cuando se enamoro de mi pense, y comprendi que en la cama esa noche eramos tres…