Uncategorized

Un día de Marzo…

              Ofuscado volví del mercado con una bolsa de verduras que no me satisfacía, no sabia si con el tiempo había perdido la capacidad de seleccionarlas o si tenía un secreto don maléfico que las avejentaba con solo acompañarme en la bolsa de camino a casa. Tenía el perfume de esas semanas donde todo estaba listo para complicarse de más. Como cuando las cosas parecen haberse juntado en reunión en la pieza de al lado, hablando bajito y no justamente para organizarte una fiesta sorpresa.

Las calles parecían haberse vuelto mas angostas, no entendía como arquitectonicamente eso podía haber ocurrido, pero esboce una hipótesis acerca de la humedad y la persistente lluvia de los días que habían pasado ¡Porque me queda tan chica esta calle, o tan grande este auto, o tan bajo este techo! Baje del auto refunfuñando por la incomodidad y me pregunte en mi mente si a la ropa la había lavado en agua caliente porque definitivamente no estaba cómodo adentro de nada.

Lo mire al Toby, mi callejerito amigo que siempre podía presentir que tenía un complicado día para doblar la dosis de lenguetazo en la cara. Anticipándose a la tormenta como madre que huele a horas la lluvia y sale a juntar la ropa de sus crías. Sin embargo, ni el radar del Toby se ajustaba a que algo mejore mi día, y desde lejos me miro solo levantandando sus ojos, sin despegar la cabeza de sus patas, dandome a entender que no se iba a mover de esa placida sombra que lo estaba abrazando.

Podía, en un humilde acto de introspección reconocer que el quilombo de afuera podía llegar a tener que ver (tal vez) con lo que pasaba en el misterioso cuarto que habita “detrás de mis ojos”. Pero aunque hacia días que sabia que algo no andaba bien, no tenia mucha idea de que era lo que se había escapado de su estante, así que deje automáticamente de pensar en eso.

Mientas almorazaba algo medio pelo que había encontrado en la heladera, y por mis ojos se reflejaban los celestes colores del triste noticiero, pensaba en que la hora de ir a buscar a la Nina ya se acercaba y se me acelero el corazón. Los planes de entretenerla eran todo un desafío, añoraba cuando se arrastraba en pañales por ahí, porque aunque siempre tenia que sacarle algún bicho de la boca, o lavarla cinco mil veces antes de llevarla, no tenia que ver en su carita esos ojos que se daban cuenta de que acá pasaba algo.

Con los bloquecitos a mano y alguna que otra plastilina me dirigí a la casita amarilla de la calle Franklin, frene, respire, trague y baje a buscarla.

Los bucles de sus dos colitas caían sobre un aire embellecido por su piel, tenía los ojos de la miel, y la nota de su voz era la mejor canción. Trate de no apretujarla tanto porque siempre me retaba de que la iba a romper de abrazos y levantando la mano para saludar a una ventana, nos fuimos.

El parque parecía ser el mejor escenario para esa tarde de marzo, a veces tenia miedo de llevarla a casa y que se le pegara la tristeza del aire y le griseara ese arco iris que era su risa. Eran fotos eternas las que sacaba mi mente en esas escasas horas en las que podía disfrutarla, de acuerdo a lo que los abogados habían determinado que había quedado de dignidad en mi tras la perdida de trabajo y la ganancia de sustancias tras la separación.

Me colgué un instante mirandola, casi sin respirar, y como si una brisa de luz entrara por la ventana oscura de mis ideas, agarre el celular y vi mi calendario. Hoy hubiésemos cumplido cinco años con Anita. Y entendí porque me dolió el despertador, la compra, el auto, y las calles, y Toby, y la ropa, y el tele. Todo me había dolido menos Nina, que era lo más parecido al tesoro que había dejado ir…

Anuncios

1 thought on “Un día de Marzo…”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s